martes, 12 de noviembre de 2013

Hacia una sociedad del conocimiento.

Inclusión de nuevas tecnologías en la escuela





Que las formas de comunicarnos evolucionan cada día es algo que ya sabemos. Los nuevos soportes son capaces de contener la información de un modo muy diferente que hace algunas décadas atrás, y nos sugieren nuevas formas de comunicación hasta hace poco imposibles de imaginar. Podemos enviar una carita feliz o un gatito para mostrarle nuestro amor a alguien, o escoger una canción, y ya no debemos esperar largos días por la llegada de una carta. Además de esto, por todos los cambios que han introducido las tecnologías, la forma en que aprendemos en esta época se ha transformado radicalmente Es decir, ha habido importantes transformaciones en la comunicación y en el aprendizaje, las cuales son producto de las tecnologías. (Pozo, 1998)
Estas nuevas maneras de comunicarnos han transformado el mundo, y eso es innegable. De este modo, quien no sabe cómo manejar estas tecnologías se encuentra fuera de lo códigos en los que el mundo actual se está moviendo. Es por ello que uno de los desafíos que la educación actual tiene es poder capacitar a esta joven población para el uso adecuado de estas tecnologías. Si bien, el acceso a las tecnologías no está limitado al ambiente escolar, y de echo gran parte de la población juvenil accede y aprende a usarlas fuera de esta institución, es necesario que la enseñanza del uso de estas tecnologías se haga de manera sistemática, e introduciendo valores y responsabilidades en el  uso de las TIC’s.
Por otro lado, no toda la población tiene el acceso a estas nuevas tecnologías, puesto  que hay recursos que se requieren que están disponibles para todos los ciudadanos, lo que provoca, inevitablemente, una brecha entre quienes saben cómo usar las TIC’s, y quienes no. Es por ello que para disminuir esta desigualdad consideramos que es necesario que la escuela sea capaz de incluir estos nuevos soportes comunicativos dentro de su enseñanza de modo que se disminuya este desequilibrio y además la escuela logre conectarse  más con su entorno y con los jóvenes a quienes educa.
De este modo, queda preguntarnos qué está ocurriendo en la escuela actualmente. Para observar qué está sucediendo en torno a las nuevas tecnologías y formas de comunicación dentro de esta institución revisaremos qué se estipula en el currículum nacional, qué hay en los programas, y cuáles son los resultados que los estudiantes han obtenido en la evaluación SIMCE.
Si revisamos el currículum nacional chileno, específicamente, el Marco curricular de Lenguaje y comunicación se puede ver hay casi una absoluta ausencia de contenidos en relación al uso de las tecnologías. A lo largo de todo este documento, casi no se menciona nada que tenga relación con el aprendizaje del uso de las TIC’s. Pareciera que a los diseñadores del currículum les bastara con señalar como objetivo fundamental transversal “buscar y acceder a información” (Marco curricular, página 31), acompañando esta frase con un clásico ícono de las tecnologías: @; pero esto, ¿será suficiente?
En cuanto a los programas de enseñanza media de esta misma asignatura, se puede ver que las actividades que pretenden relacionarse con estos nuevos medios de comunicación son muy escasas y no incluyen la enorme gama de posibilidades de comunicación que las tecnologías ponen a disposición de la gente.
En cuanto a los resultados del SIMCE que mide el desenvolvimiento en el uso de las tecnologías de los estudiantes de segundo año de enseñanza media, se puede ver que el 50,5 % de los alumnos se encuentra en un nivel inicial, el 46,2 % de ellos en un nivel intermedio, y tan solo el 3,3% se encuentra en un nivel avanzado. Además estos resultados nos revelan que existe una gran diferencia entre las habilidades de los estudiantes en de la región metropolitana y los de otras regiones. En Santiago se puede apreciar que el porcentaje de estudiantes que se encuentra en un nivel inicial es menor a nivel nacional, siendo un 37,8%; mientras que en las regiones esta cifra se eleva, liderando la región del Maule con un porcentaje de 59,1%. (ver detalles en el siguiente link: .http://www.enlaces.cl/tp_enlaces/portales/tpe76eb4809f44/uploadImg/File/2012/SimceTIC/Informe%20de%20Resultado_SIMCETIC(1).pdf )
De esta forma, se puede ver que actualmente las escuelas no están incluyendo de manera suficiente la enseñanza del uso de las TIC’s, por lo tanto existe una imperante necesidad de que los más jóvenes aprendan estos contenidos de manera sistemática dentro de la escuela, puesto que fuera de ella está la posibilidad de que no se adquiera este conocimiento tan necesario en la sociedad actual, o que a pesar de saber cómo utilizarlas los jóvenes no sepan manejarlas con la responsabilidad que es necesaria. Es por ello que el rol que cumple la escuela es vital para el aprendizaje igualitario de los jóvenes en este nuevo conocimiento, por lo cual las TIC’s debieran tomar un rol más importante en el currículum nacional. A su vez,  la mediación de los docentes es absolutamente necesaria para el aprendizaje de los valores y de la responsabilidad que se tiene en relación a las tecnologías.  

Referencias bibliográficas 

Pozo, J. (1998) Aprendices y maestros. Madrid: Alianza